El Banco de la República decidió subir los intereses, desatando una respuesta agresiva por parte del Gobierno Nacional.
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¿Cuál es la nueva tasa de interés?
El pasado 31 de marzo de 2026, el Banco de la República aumentó su tasa de referencia en 100 puntos básicos (equivalentes al 1 %). Con este ajuste, el interés pasó del 10,25 % a situarse en un 11,25 %.
¿Por qué subieron los intereses en Colombia?
La razón principal por la que el Banco de la República decidió subir la tasa de interés es que el costo de vida no está bajando como se esperaba; y es que la inflación en la vigencia 2026 se ha mostrado resistente a bajar. En enero y febrero, esta se situó por encima del 5,3 %, una cifra superior al 5,1 % observado al cierre del año 2025.
Incluso, se identificó que muchos precios de productos y servicios que se ajustan junto con el salario mínimo ya han aumentado más de un 9 %. En la mesa de discusión, insistieron en la necesidad de actuar con prontitud para proteger la economía del país, ya que las expectativas de inflación para el cierre de este año siguen siendo altas —alrededor del 6,3 %—, lo cual está muy lejos de la meta del 3,0 % que se tiene a futuro.
A esto se suma la guerra en Irán, un conflicto con consecuencias encontradas. Si bien el alza en el precio del petróleo genera más dinero por exportaciones, también encarece insumos importados como el gas y los fertilizantes, que han subido un 50 %. Como resultado, el costo de producción aumenta, lo que termina elevando el precio de la comida y golpeando el bolsillo de los colombianos.
¿Cuál fue la respuesta del Gobierno?
La tensión entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República ha llegado a su punto más alto. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, junto al presidente Gustavo Petro, se han opuesto de manera radical a las recientes subidas de intereses, argumentando que estas medidas frenan la economía y encarecen drásticamente los créditos.
Ávila se retiró de la reunión de la Junta Directiva tras aprobarse el alza al 11,25 %, calificando la decisión como un beneficio para los bancos. Advirtió que, en medio de una crisis marcada por el conflicto en Irán y la emergencia climática, ningún otro banco central en el mundo está subiendo las tasas de esta manera, cuestionando además que un tema de vital importancia para la nación sea decidido a puerta cerrada por solo siete personas.
Para entrar en contexto: la Junta Directiva se reúne ocho veces al año para decidir si sube, baja o mantiene los intereses con el fin de controlar el costo de vida. En esta última sesión, la votación reflejó claros resultados: cuatro directores apoyaron el incremento, dos pedían reducirlo y uno más prefería no hacer cambios.
Para contrarrestar esta decisión, el presidente Petro lanzó una advertencia contundente durante el Consejo de Ministros: si el Banco persiste en lo que llamó la ‘tontería’ de subir las tasas, el Gobierno responderá con un nuevo aumento en el salario mínimo vital. El mandatario sostuvo que los trabajadores no son los culpables de la inflación y señaló un sesgo político en la Junta, afirmando que sus directivos son uribistas y que esta política cambiará apenas dicho sector pierda la mayoría.
¿Qué consecuencias podría traer el aumento en la tasa de interés?
El Ministerio de Hacienda estima que esta decisión podría causar la pérdida de aproximadamente 48.000 empleos y una reducción en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), que pasaría del 2,9 % al 2,6 % este año.
Además, el impacto en las cuentas del Estado es enorme. El Gobierno tendrá que destinar 1,8 billones de pesos adicionales solo para pagar los intereses de la deuda pública. Según el ministro Ávila, estos recursos dejarán de invertirse en programas sociales urgentes, como los apoyos económicos para las personas de la tercera edad o proyectos de protección ambiental.
En definitiva, Colombia se encuentra en una encrucijada. Mientras el banco sube los intereses para que las cosas dejen de encarecerse, el Gobierno advierte que el golpe social será fuerte. El gran desafío ahora es bajar el costo de vida sin que la gente pierda su empleo o se recorten las ayudas para quienes más las necesitan.


